jueves, 24 de abril de 2014

UNA ANCIANA ?

Una anciana de 82 años? 
Yo diría que no. La imagen de esta escritora y periodista es la de una mujer activa y combativa. Vestida con un traje regional, en llamativo rojo con detalles amarillos,  Elena Poniatowska recoge el premio Cervantes. Lleva unos zarcillos en forma de peces dorados en honor a Gabriel García Márquez , al que agradece: "Antes de Gabo éramos los condenados de la tierra. Pero con sus Cien años de soledad le dio alas a América Latina".
 Aún no conozco su obra, al parecer extensa obra, en la que habla del pueblo llano mexicano, con el que se siente muy identificada pese a su origen polaco.
      "que la voz de los mexicanos, su tono, su humildad es parte de su naturaleza, que no es para hacerse de menos, que no se confunda no es lo mismo manso que menso".                       
                                                                    Por una Pazos

martes, 22 de abril de 2014

Relato breve: Soy buena, soy muy buena.

Nací en don Benito , un pueblo perdido en la provincia de Badajoz y bien conocido por camioneros de la ruta Mérida- Madrid por  el buen trato del club de alterne que hacia esquina con mi casa. Mi padre se dedicaba al campo y mi madre era la panadera del pueblo. Mi madre decía que padre era bueno y alegre pero yo no podía soportar ese olor a sudor tostado por el sol cuando se sentaba a la mesa a comer. Desde niña mi madre me llevaba con ella a despachar a las clientes que venían  a por pan , quería que aprendiese el oficio para el día de mañana. Eso era al menos mejor que pasar la tarde al lado de padre viendo como acicalaba a sus gallos. Pero yo era diferente , sabía que valía más que todos ellos y que era buena,  muy buena. A la edad de trece años un domingo por la mañana, antes del desayuno me despedí de mis padres , les dije que antes de hacerme puta o trabajar en el horno prefería probar suerte en la capital, que yo valía mucho y que era buena, muy buena. Nunca más volví a verlos. Al llegar a Madrid me coloqué en un despacho de pan , na más y na menos que en El barrio Salamanca. Sabía que tenía que aprender a hablar como ellos si algún día quería estar ahí. Al poco tiempo uno de los clientes habituales me animó a presentarme a una entrevista para comercial de una multinacional. Y es que yo sé que valgo mucho y como no podía ser de otra manera conseguí el puesto. El jefe de zona me tiraba los tejos y yo ya empezaba a destacar en lo mío . Decidí hacerme un poco la estrecha y bueno conseguí a a los pocos meses situarme como jefa de equipo y claro empecé a acostarme con él , por ello de quitarme moscones de encima. Al año nos casamos y yo ya destacaba en la empresa y era bien vista por los jefes . Y mira por donde me quedé embarazada, digamos que tocó la flauta. Tuvimos un niño del que yo no tenía tiempo de atender y fue mi marido el que se preocupaba por sus cosas , se planteaba que lo teníamos abandonado y que eso no podía seguir así. Yo le dije que yo valía mucho, mucho más que él y que si alguien tenía que atender al niño tendría que ser él, que al fin y al cabo era quien lo había querido. Que yo tenía cosas más importantes que hacer. Con su dimisión en la empresa me nombraron jefa de zona y yo sabía que era buena y que iba a llegar lejos.  Claro esta que a los pocos años  nos separamos , para mí eran los dos un estorbo, le dije una vez más que yo,valía mucho y que no se preocupase por nada , con el dinero que ganaba le mantendría a él y al niño. Y así lo hice. Tengo 50 años , soy consejera delegada de la empresa , soy atractiva , tengo dinero y sé que soy buena, muy buena. Para mí hay tres tipos de personas , los que son muy buenos , como yo, los buenos y los parásitos infelices de la vida que nunca llegarán a nada . A mis padres como os dije nunca volví a verlos, para qué, eso si les mando un dinero al mes, qué miseria! toda la vida trabajando para no tener nada de viejos . Mi hijo , criado por su padre, otro infeliz , casado y con 5 hijos trabaja de panadero. Por supuesto también le ayudo. Tenía que haberle mandado a Suiza como hacen los de mi clase pero entonces no podía pensar en esas cosas. A sus hijos les veo lo justo, me cansan, todavía no sé cómo pude tener uno mío, pero que le voy a hacer, los enanos me adoran, y es que yo soy buena, muy buena . Me quedan unos años para llegar a la presidencia, seré la primera mujer presidente de la empresa, y es que yo valgo mucho. Lo tengo todo, todo lo que quise y quiero. Que pasa que no me creéis ,  sabéis qué?  que os den!, no os necesito, tengo a miles a mi alrededor que me lo dicen todos los días y es que soy buena. Muy buena.




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domingo, 20 de abril de 2014

SOMOS AHORA MÁS FELICES QUE NUESTRAS MADRES?

En la revista YoDona este estudio sirve par encauzar una entrevista a dos actrices españolas, Ana Duato y Ariana Gil. Es uno más de los múltiples estudios realizados por la Universidad de Pennylvania.
 Con el título "La paradoja de la felicidad femenina decreciente" presenta la conclusión sacada de las encuestas anuales realizadas a mujeres entre los años 1972 y 2006. Curiosamente las mujeres expresan hoy los mismos niveles de felicidad respeto de su situación laboral, pero menor grado de satisfacción familiar y marital.
¿Cómo es posible? Cierto que tenemos un mayor nivel de estrés hoy en día, que nos es muy difícil compaginar trabajo y familia, pero que ni siquiera estemos más satisfechas en el ámbito laboral ya me extraña. No será que nos exigimos demasiado o exigimos demasiado de la vida?                 Por una Pazos