Llevaba yo unos años divorciada, con muy malos recuerdos por cierto, y jurándome nunca volver a caer en el mismo error. Pero también joven y con necesidad de sentirme apreciada, "mujer", ya sabes...Y ya estaba harta de soportar "el antes", indigestas cenas amenizadas por largos monólogos...que si es un triunfador...que si su mujer no le comprendía...que si patatín,que si patatán, Y "el después", decirle lo fenomenal que es, mientras miras impaciente el techo de la cutre habitación del hotel en espera de oír sus ronquidos, señal acústica que te permite salir de puntillas. Lo único que estás deseando en ese momento es volver a tu casa, con los tuyos y descansar en tu propia cama, más sabiendo que al día siguiente tienes que madrugar.
!Bingo! Encontré la solución, el lugar y la frase adecuada.
Hice algunos arreglos en la entre planta de mi oficina, con una entrada independiente. Y con la disculpa de que terminaba tarde de trabajar le decía: -Si...por supuesto...si,si quedamos...si pero pasa a recogerme.
Suena el timbre...- Sube, por favor, aún estoy arriba.
Abro la puerta y el susodicho se encuentra con dos copas y yo con mi mejor prenda. !Sorpresa!...El desea echar a correr, pero, correr ante una mujer desnuda sobre unos tacones de diez centímetros no sería muy de "macho", verdad?
Así que yo tenía mi noche "romántica"y...-Se hace tarde cariño me esperan en casa.
Y !santas Pascuas! se acabaron las zarandajas.
Por una Pazos.
1 comentario:
Ya, para cuando será?
me parece estupendo
hay que ponerlo en practica.....
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