En estas OFICINA DE CARTAS MUERTAS como la Dean Letter Office de Washington es donde se acumulan aquellas cartas que no poseen un destinatario conocido y que ya no pueden retornar a sus remitentes. Es la única oficina de correos a la que le está permitido abrir la correspondencia con la intención de descubrir un destinatario a quien se pueda entregar la misiva. Hay cartas que tardan años en llegar a su destino y dan lugar a situaciones muy emotivas. Más de un escritor ha utilizado este tema en sus novelas. A estas Oficinas de Cartas Muertas les queda poco tiempo de vida pues ya nadie se cartea, en nuestros buzones sólo se acumulan facturas y publicidad....Pero mientras tanto os cuento la utilidad que le encontró aquel argentino apellidado Vigo que en 1971 se entretuvo mandando cartas a un destinatario ficticio a supuestas direcciones en países remotos. Las cartas le eran reenviadas con el matasellos de su largo recorrido y con el informe de Correos. "Destinatario desconocido".
por una Pazos.
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