CAPILLA DE SAN JOSE EN TOLEDO.
El Greco pinta un San José joven y vigoroso lejos de la clásica representación del viejo carpintero, siempre discreto, y desde luego claramente neutralizado en una única función posible de padre putativo. El pintor posee esta capacidad de conciliar las consignas del Concilio de Trento y de la Contrareforma, con su propósito de representar a José como hombre apuesto resuelto y fuerte, capaz de orientar con juicio a Jesús en su camino. Entre tantas artes, el Greco tiene la de ajustarse al control local sin perder ni identidad ni originalidad. Claudia.
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