domingo, 20 de abril de 2014

SOMOS AHORA MÁS FELICES QUE NUESTRAS MADRES?

En la revista YoDona este estudio sirve par encauzar una entrevista a dos actrices españolas, Ana Duato y Ariana Gil. Es uno más de los múltiples estudios realizados por la Universidad de Pennylvania.
 Con el título "La paradoja de la felicidad femenina decreciente" presenta la conclusión sacada de las encuestas anuales realizadas a mujeres entre los años 1972 y 2006. Curiosamente las mujeres expresan hoy los mismos niveles de felicidad respeto de su situación laboral, pero menor grado de satisfacción familiar y marital.
¿Cómo es posible? Cierto que tenemos un mayor nivel de estrés hoy en día, que nos es muy difícil compaginar trabajo y familia, pero que ni siquiera estemos más satisfechas en el ámbito laboral ya me extraña. No será que nos exigimos demasiado o exigimos demasiado de la vida?                 Por una Pazos



3 comentarios:

Unknown dijo...

Creo que lo segundo, exigimos demasiado de la vida. Ser mujer, madre y trabajadora no es tarea fácil, nunca lo fue y sigue no siéndolo.

Caromanz dijo...

Es verdad que ser madre y trabajadora no ha sido ni es tarea fácil. Es verdad que cada vez exigimos más de la vida y de nosotras mismas. Pero creo que hay un tercer factor que, según como se hallan hecho las encuestas, pueden influenciar en la menor insatisfacción en el ámbito familiar (incluyendo aquí el marital). Probablemente en las últimas décadas ha ido aumentando la cantidad de madres que se incorporan al mundo laboral y que, al ser económicamente independientes y no depender del marido trabajador, se dan permiso para juzgar su vida familiar y exigir en consecuencia. Eso podria leerse como una mayor insatisfacción.

Anónimo dijo...

Un punto de vista muy interesante caromanz. Desde luego se podría analizar